4.1El SIG del sector farmacéutico

SIGRE Medicamento y Medio Ambiente, S.L. (SIGRE) es una entidad sin ánimo de lucro impulsada por los laboratorios farmacéuticos, con la colaboración de los farmacéuticos y la distribución del sector, para gestionar la recogida y tratamiento medioambiental de los envases y residuos de medicamentos de origen domiciliario.

La creación de SIGRE es la muestra del compromiso del sector farmacéutico con el espíritu de la Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases: prevenir y reducir el impacto de los envases sobre el medio ambiente y gestionar los residuos de envases a lo largo de todo su ciclo de vida.

Con la puesta en marcha del Sistema SIGRE, el sector farmacéutico puso en práctica los principios en materia de Responsabilidad Social por los que siempre se han distinguido sus agentes, asumiendo no solo la gestión de los envases de los medicamentos, como exigía la legislación medioambiental de la época, sino también la de los residuos de medicamentos no utilizados o caducados.

Esta decisión, que pone de manifiesto la sensibilidad ambiental del sector farmacéutico, ha marcado la actividad de SIGRE durante sus más de 10 años de funcionamiento, definiendo la dualidad sanitaria y medioambiental que rige todos sus ámbitos de actuación.

Siete años después de la creación de SIGRE, la Ley 29/2006, de Garantías y Uso Racional del Medicamento y Productos Sanitarios, reconoció la importancia medioambiental de establecer sistemas que permitan gestionar correctamente los residuos de medicamentos que se generan en los hogares.

Otro factor clave en el desempeño de SIGRE es la participación activa de todos los agentes del sector farmacéutico que, bajo el principio de responsabilidad compartida, asumen un compromiso con la sostenibilidad y ejecutan labores que permiten el funcionamiento óptimo del Sistema:

  • La industria farmacéutica es responsable de la financiación del Sistema, a través del pago de una cuota por cada envase puesto en el mercado para su consumo en los domicilios. Además, los laboratorios innovan en la aplicación de medidas de prevención, para lograr que los envases sean más ecológicos y fácilmente reciclables.
  • Los farmacéuticos ubican en sus oficinas de farmacia el Punto SIGRE  y ejercen una doble labor: por un lado, custodian y vigilan los residuos depositados por el ciudadano, evitando posibles injerencias causadas por la intervención de terceras personas; por el otro, asesoran y aconsejan sobre qué depositar en el Punto SIGRE, ampliando al ámbito medioambiental el alcance de la atención farmacéutica.
  • La distribución del sector aporta los medios de transporte y almacenamiento necesarios para el proceso de logística inversa sobre el que se asienta el Sistema, haciendo posible así que los mismos profesionales que entregan en la farmacia los medicamentos sean los encargados de recoger los residuos depositados en el Punto SIGRE.

Este proceso de logística inversa ofrece grandes ventajas medioambientales, ya que se calcula que gracias a su utilización se evita la emisión de más de 4.000 toneladas de CO2 a la atmósfera anualmente. Asimismo, utilizando este canal se garantiza el correcto manejo y control de los residuos por los mismos agentes legalmente autorizados para el transporte y dispensación de los medicamentos.

En el modelo de funcionamiento de SIGRE, la distribución farmacéutica recoge estos residuos depositados en los Puntos SIGRE de las farmacias y los traslada hasta sus almacenes, donde son guardados en contenedores estanco hasta su retirada por los gestores autorizados responsables del transporte a la Planta de Tratamiento de Envases y Residuos de Medicamentos.

En esta Planta, se identifica la procedencia de los residuos por comunidades autónomas y provincias; se separan los envases de los residuos de medicamentos que puedan contener; se clasifican los envases por materiales; y, finalmente, cada una de las fracciones obtenidas se entrega a gestores autorizados de residuos para que apliquen el tratamiento medioambiental más adecuado a la mismas, bien sea mediante un proceso de reciclado, de valorización energética o de eliminación, en función de su tipología.

Esta Planta, que se encuentra en funcionamiento desde principios de 2012, destaca por su alto grado de automatización, incorporando distintas innovaciones tecnológicas en los procesos. Esto, además de una significativa reducción de costes, ha permitido mejorar de forma sustancial los porcentajes de reciclado de los envases de los medicamentos (cartón, plástico, vidrio, etc.) que los ciudadanos de toda España depositan en los Puntos SIGRE.

Mediante este modelo de funcionamiento, SIGRE cumple las recomendaciones ofrecidas por las instituciones medioambientales y sanitarias, europeas y españolas, así como por las organizaciones más representativas del sector farmacéutico, al considerar que, por razones de seguridad y eficacia, los residuos de medicamentos deben mantenerse dentro del propio canal farmacéutico hasta que sean entregados a las entidades autorizadas para su tratamiento medioambiental.

En este sentido, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha publicado en 2012 la Ordenanza Marco de Gestión de Residuos, en cuyo artículo 19 se refuerza uno de los pilares del funcionamiento de la entidad, como es la utilización del Punto SIGRE de la oficina de farmacia para el correcto reciclado de estos residuos.

Además, el Plan Nacional Integrado de Residuos 2008-2015 contempla entre las medidas para fomentar el reciclaje de residuos urbanos la de impulsar su recogida selectiva y propone, para ello, una serie de acciones más específicas, entre las que se encuentra el fomento del reciclado mediante el impulso de la recogida selectiva de los residuos de medicamentos a través de las oficinas de farmacia.